5 años de Crimson Linux

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A veces las cosas ocurren sin pretenderlo. Con un nivel de actividad muy variable, pero desde mayo de 2011 Crimson Linux sigue activo. El blog se inició con la intención de poder recoger toda aquella información técnica que me fuera útil, para poder rescatarla fácilmente en cualquier momento. Y así pretende seguir.

Hacerlo público es solo una modesta contribución al software libre, y en concreto a Linux. Me beneficio del trabajo que realiza la comunidad. En ocasiones de personas a las que su contribución les sirve para mejorar profesionalmente, para engrosar su currículum o simplemente aficionados que disfrutan de esto como un entretenimiento. En este último grupo se me podría incluir.

También hace 10 años que soy usuario de Linux. En 2005 me inicié con la distribución Mandrake, intentando huir de un Windows que no se comportaba de manera estable: rendimiento, fragmentación de disco, carga de memoria con antivirus pesados… El cambio no fue excesivamente traumático, pero se presentaron los antiguos inconvenientes: drivers para impresora, costumbre de usar determinados programas solo disponibles en Windows y la necesidad de trabajar con archivos en formato cerrado que no acaban de mostrarse correctamente en Linux.

Esos problemas se han ido solventando, y la desconexión del sistema privativo fue paulatina. A día de hoy es todo mucho más fácil y la mayoría de problemáticas a las que nos enfrentamos en Linux surgen porque nos las buscamos: gran parte de distribuciones ofrecen un sistema funcional desde el momento en que finaliza su  instalación. Otra cosa es que en nuestro afán de aprender, de personalizar o de optimizar nuestros equipos nos metamos en mil berenjenales.

Porque para el usuario medio, muchas distribuciones Linux serían más sencillas que los entornos Windows. Como ejemplo un botón: en este mismo momento hay muchos usuarios de Windows mendigando por páginas poco seguras versiones pirateadas de programas de ofimática, antivirus, retoque de imágenes… Y buscan las versiones comerciales porque son las más conocidas. Sin entrar en lo que realmente se acaban instalando junto a esos programas, que también se presentan como “gratuitos” al no tener coste económico.

Quizá este tampoco será “el año de Linux en el escritorio”, pero los usuarios sí estamos en uno de los momentos más plácidos. Y viendo, además, como lentamente una industria tan potente como la de los videojuegos va considerando también este sistema operativo. Al entorno totalmente productivo ya hemos llegado. Y no alcanzar nunca ese “año de Linux en el escritorio” puede ser lo mejor, teniendo en cuenta lo que se ha hecho con Android para llegar a ser tan extendido.

Entiéndase, si se quiere, como una reivindicación de lo que permite ser minoritario.

Cómo uso un ordenador de hace 10 años para mi trabajo diario, gracias a Linux.

Precisamente es mi trabajo lo que no me permite actualizar con más frecuencia este espacio. Y por desgracia no siempre tengo tiempo para documentar las pequeñas soluciones, trucos o descubrimientos que facilitan las tareas diarias en distribuciones Linux. Así que he decidido aprovechar unos minutos de distracción, siempre necesarios, para añadir una entrada de carácter poco técnico y destinada a promover el uso de Linux.

Trabajo como docente universitario y en proyectos de investigación que no tienen relación con la informática, aunque siempre procuro implementar las posibilidades tecnológicas. Las tareas que realizo requieren principalmente de: procesador de textos, hoja de cálculo, editor de presentaciones, aplicaciones web y otras específicas para análisis estadístico, cualitativo y simulación computacional. También muy frecuentemente intercambio archivos con otras personas (alumnos, docentes, compañeros de proyecto…) que trabajan en entornos Windows y con software privativo.

Mi equipo es del 2006. Sin entrar en demasiados detalles, se trata de un Pentium D, con 1 Gb de Ram y con gráfica ATI Radeon Xpress 200 de apenas 128 Mb. La única actualización de hardware que ha recibido es un disco SSD, pues lo considero uno de los avances más importantes y lo recomiendo sin dudar.

En algún momento intenté instalar Windows Vista y Windows 7 en este equipo, y era totalmente impracticable. Pero consigo mantener la productividad con distribuciones Linux ligeras. Me mantengo alejado de distribuciones de aspecto vistoso y me decanto siempre por entornos y gestores sencillos: JWM, Openbox y XFCE son mis preferidos. Son determinantes en el aspecto y también en el consumo de memoria. En los últimos años se han adaptado a mis necesidades las distribuciones Crunchbang (descontinuada por su creador pero con proyectos que siguen sus pasos), AntiX y Manjaro (desde que incorpora JWM). A día de hoy utilizo AntiX con un escritorio JWM, imitando la imagen por defecto de Manjaro JWM. Reconozco que para sentirme cómodo he pasado un tiempo modificando el sistema, lo que en entornos sencillos muchas veces significa editar los archivos de configuración. Esto para mí es una ventaja, al permitirme adaptar las características del entorno en el que trabajo. En el caso de reticencias en este sentido, recomiendo Manjaro JWM, pues el acabado visual que incluye por defecto está muy conseguido. Sólo en muy pocos casos recomendaría distribuciones ultra-ligeras al estilo PuppyLinux y DamnSmallLinux, puesto no es fácil re-adaptarse a configuraciones y esquemas visuales ya superados hace una década (o más).

Como editor de textos utilizo LibreOffice Writer, sobre el que pesa una merecida mala fama en lo que su aspecto se refiere. Pero este problema acabó con la versión 5, y ahora es un editor completo y muy cómodo. Del mismo modo, como hoja de cálculo uso LibreOffice Calc. Para presentaciones sencillas, que se proyectan en clase, recurro a LibreOffice Impress. A este le encuentro ciertas limitaciones en cuanto al resultado visual, teniendo en cuenta lo que se consigue con competidores como Microsoft Powerpoint. Estas limitaciones se pueden paliar siendo estricto en la sencillez de la presentación, lo cual se agradece pues comporta menos carga cognitiva para quienes la visualizan y cada vez está más de moda (ahí tenemos el Paper Design de Android cada vez más extendido). También es cierto que recurro de vez en cuando a soluciones web alternativas: aunque la más conocida es Prezi, siempre la intento evitar para no marear al personal con sus transiciones, y su curva de aprendizaje, aunque pequeña, es demasiado acentuada para el tiempo del que dispongo.

Cuando intercambio documentos con otras personas que no usan software libre, utilizo desde Linux las aplicaciones de Microsoft Word y Powerpoint. Utilizar Linux no significa quedarse sin poder usar aplicaciones propias de Windows. Esto se puede hacer gracias al programa Wine, aunque yo lanzo estos programas desde PlayOnLinux; una aplicación que utiliza Wine y facilita la instalación de juegos y otros programas Windows. Así que, además de trabajar, muy de vez en cuando saco un rato para ejecutar alguno de los juegos clásicos de Windows. Es necesario matizar que Powerpoint lo evito siempre que puedo, ya que el rendimiento de mi vieja máquina se ve bastante afectado.

Uno de los programas de análisis estadístico más extendido es SPSS. Existe una alternativa libre llamada PSPP de funcionamiento muy similar y que me sirve para el mismo cometido. Para análisis cualitativo utilizo en mi puesto de trabajo, en entorno Windows, AtlasTi: todavía no he tenido necesidad de ejecutarlo en casa, desde Linux, o buscar alternativas.

La simulación computacional es un ámbito en el que justo ahora empiezo a entrar, y NetLogo ofrece paquetes tanto para Windows como para Linux, e incluso la posibilidad de ejecutarlo desde un navegador web. Precisamente para navegar por internet utilizo PaleMoon: un navegador muy completo basado en Firefox. Hace tiempo dejé atrás navegadores que consumen demasiada memoria para un ordenador antiguo, como Chrome o Firefox, y debo reconocer me costó encontrar una alternativa que estuviera a la altura.

En alguna ocasión necesito hacer algún pequeño retoque de imagen, y para ello recurro a GIMP. También puntualmente edito alguna página web, para lo que utilizo Bluefish. Y para acceder vía FTP al servidor, exploradores de archivos de Linux ya incluyen la posibilidad (sin tener que recurrir a más programas tipo Filezilla). En este caso, utilizo PCManFm.

Si bien me gustaría poder contar con un equipo de última generación, también es necesario plantearnos hasta qué punto le vamos a sacar provecho como usuario. Sin duda aumentaría la productividad, del mismo modo que lo haría gastar el dinero en un segundo monitor y un despacho más cómodo y luminoso. Pero gracias a Linux puedes economizar y sacarle todo el provecho a máquinas que todavía tienen años por delante.

Configurar router como repetidor de señal Wifi

La utilidad de utilizar un segundo router como repetidor es disponer de mayor señal wifi en toda la casa. Para este método, necesitamos conectar vía cable de red el router principal con el router repetidor. Por ello si pretendemos únicamente ampliar la señal para utilizar internet desde un ordenador de torre, es recomendable primero comprobar si la conexión por cable de red directa desde el router al ordenador soluciona el problema.

Para configurar el repetidor, podemos (1) conectar directamente el ordenador a este. Entonces (2) desconectamos el wifi de nuestra red habitual, y (3) conectamos con la red por cable que acabamos de enchufar. De este modo, (4) desde un navegador web, ingresamos la dirección de acceso al router: 192.168.1.1.

Se abrirá un diálogo para (5) ingresar usuario y contraseña. Si no los habéis cambiado nunca, podéis consultar en internet las contraseñas que vienen de fábrica. En mi caso se trata de un Zyxel antiguo utilizado por Telefónica, que acostumbra a tener las siguientes combinaciones: admin / admin, 1234 / 1234.

Si tenéis algún problema con el acceso al router, también se puede presionar con la punta de un bolígrafo el botón de reset, estando el aparato encendido y dejando presionado hasta que las luces parpadeen.

Los menús pueden variar según el fabricante, pero es necesario (6) desactivar DHCP en la configuración del router: en mi caso, menú LAN, DHCP None. En la misma pantalla, (7) modificaremos la IP de acceso al router (será diferente del 192.168.1.1 con el que ahora accedemos): por ejemplo, 192.168.1.65.

Cada vez que cambiamos de pantalla, puede ser necesario clicar en un botón de “Apply“, para aplicar los cambios. En el momento en que cambiamos la IP de acceso y aplicamos los cambios, el navegador actualiza la pantalla pero seguirá buscando en la IP antigua (192.168.1.1). Será necesario (8) volver a escribir en el navegador la nueva IP de acceso al router: 192.168.1.65

El siguiente paso será darle un nombre y contraseña a la futura señal Wifi: señal repetida que tendrá diferente nombre de la del router principal. Por lo tanto, tendremos en casa dos redes Wifi distintas y conectamos a una u otra dependiendo de la potencia de la señal en cada lugar.

Para ello, desde el menú Wireless LAN (o similar) (9) indicamos un nombre ESSID a la red. Podemos escribir el mismo nombre que la señal principal, aumentando el último número o letra de esta: si el nombre de nuestra red acaba en D, podemos introducir el mismo nombre pero acabado en E. Desde la misma pantalla de configuración, posiblemente podamos (10) deshabilitar la encriptación WEP, lo cual es necesario.

Por último queda (11) indicar una contraseña para la nueva señal Wifi. En mi caso, desde el menú de Wireless Lan, accedo a 802.1x/WPA e indico “Authentication Required“. Elijo WPA-PSK como tipo de contraseña, y por comodidad añado la misma contraseña que tengo en la señal wifi del router principal.

Aplicados todos estos cambios, podemos desconectar el router del ordenador y proceder a ubicarlo en su emplazamiento definitivo siempre conectado mediante cable de red al router principal.

Ahora sólo queda comprobar desde los dispositivos qué señal es más potente en cada zona de la casa, para utilizar aquella que más convenga.

Ecofont: ahorra tinta en tus impresiones


 
Es evidente que la mejor manera de ahorrar tinta y papel es no hacer uso de la impresora. Y aunque este razonamiento es una perogrullada, conozco gente que usa la impresora cuando le sería suficiente crear un PDF y organizar bien sus archivos.
 
A pesar de eso, cuando es necesario imprimir, podemos conseguir un ahorro de tinta más allá del “modo económico” que se suele incorporar en las opciones de impresión. Para ello podemos contar con la tipografía Ecofont, que si bien lleva algunos años creada, todavía no cuenta de la popularidad que merece.
 
Ecofont se basa en la conocida fuente Verdana, pero en el interior de cada letra se han incluido orificios blancos apenas perceptibles a no ser que aumentemos el tamaño de la letra. En el ámbito doméstico el ahorro es notable a largo plazo, pero mucho más importante en entornos en los que se hace un uso habitual de la impresora.
 
Descarga: Ecofont
Relacionado: Añadir fuentes a Ubuntu / Mint
Fuente: Ecofont

Protección de datos: Cancelación.

Información básica para ejercer el derecho de cancelación de nuestros datos en empresas.

Afortunadamente, cada vez se le da más importancia a la protección de nuestros datos, en una era en que la información se está convirtiendo en la mercancía de más valor. Pero, en la otra cara de la moneda, tenemos un avance tecnológico tan veloz que en muchas ocasiones va más allá del conocimiento general medio, lesionando nuestros intereses sin tan sólo ser conscientes de ello ni de sus consecuencias.

Sin entrar ahora en lo que ha suscitado toda esta situación, siendo protagonistas especialmente diversos servicios en internet, me limito a difundir de forma resumida cómo ejercer el derecho a cancelación de nuestros datos.

El titular de los datos debe dirigirse a la entidad de manera que se pueda acreditar el envío y recogida de la solicitud, adjuntando una copia del D.N.I. Una carta certificada es pues un buen método.

Disponemos de un Modelo de ejercicio de cancelación, con lo que sólo tendremos que rellenar los datos. No olvidar adjuntar copia del D.N.I.

Si desconoces a dónde dirigirte, puedes consultar la dirección a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).

En un plazo de 10 días debes recibir respuesta. Si no se recibe, o no es satisfactoria, es posible reclamar ante la AEPD acreditando haber solicitado la cancelación.

Fuente: AEPD

Gestor de actualizaciones: “No se pudieron descargar todos los índices de los repositorios”

Al actualizar nuestro sistema con el Gestor de actualizaciones, podemos encontrarnos con este común mensaje de error: “No se pudieron descargar todos los índices de los repositorios”.
 

 
Cada vez que iniciamos el Gestor de actualizaciones, éste comprueba si existen novedades en uno de los repositorios, que son un listado de direcciones web desde las que descarga el software. Cuando una de estas direcciones no está disponible, nos alerta con el citado mensaje. Antes de actuar, debemos asegurarnos que nuestra conexión a internet funciona correctamente, y que éste mensaje se repite varias veces, para descartar una eventual caída de algún servidor.

Para eliminar el mensaje, nos debemos fijar en el mensaje del cuadro de diálogo, que empieza así “Imposible obtener http://…” Debemos tomar nota de esa dirección http que nos está indicando, para identificarla más adelante. Después, cerramos el mensaje y accedemos al Gestor de actualizaciones.

En el Gestor de actualizaciones debemos abrir el menú Editar / Orígenes del Software, y acceder a la pestaña Otro software. En esta ventana debemos desmarcar la dirección que anteriormente hemos anotado, cerrar la ventana y clicar en el botón Recargar en el mensaje emergente que nos aparece.