pCloud: nube con cliente para Linux

cloud

Tercer post tratando sobre servicios en la nube, hasta conseguir la opción más satisfactoria. Pruebo en esta ocasión pCloud, atraído por tener cliente para Linux y por la promesa de 20 Gb de almacenamiento.

Recién creada la cuenta gratuita, se indica un espacio disponible de 11 Gbs, con opción de ampliarlo hasta 20 de varias maneras. Invitaciones a amigos suman 1 Gb, completar algunos puntos del tutorial de inicio (verificar la cuenta desde nuestro correo, descargar el cliente, subir archivos…) suma otros 2 o 3 Gbs, y sincronizar con servicios como Facebook o Instagram suma 0,5 Gbs. Así que de media, sin demasiado esfuerzo, nos podemos plantar en un total de 15 Gbs disponibles.

Para instalar el cliente ofrece paquetes DEB tanto para sistema de 32 como de 64 bits. En mi caso, que no uso un sistema que me actualiza automáticamente el menú de aplicaciones, he tenido que lanzar manualmente el cliente desde usr/bin/psyncgui.

El cliente se muestra en el systray del sistema, y desde su menú contextual podemos configurar las carpetas a sincronizar de forma sencilla y rápida.

De forma automática, también me ha creado una unidad virtual en mi navegador de archivos, a pesar de utilizar uno no muy popular como es PCManFM. Por lo que su uso y configuración es sencillo más allá de las distribuciones populares.

Para acabar de completar su utilidad, también cuenta con cliente para Android, con un aspecto muy limpio. Además, permite aplicar filtros para mostrar únicamente los archivos según se traten de documentos, música, vídeos o imágenes.

Enlace: pcloud.com

Tethering con Android y desde el terminal

android-wifi

Mediante tethering podemos compartir la conexión wifi que recibe Android con nuestro ordenador. Esta conexión puede ser de la propia tarifa de datos del móvil, o bien de la que recibe vía wifi. En este último caso, el móvil funcionaria a modo de receptor usb.

Es necesario tener Android con el acceso a internet ya configurado, conectarlo mediante usb al equipo, e indicar desde la pantalla de ajustes que queremos compartir esa conexión.

Si estamos ejecutando un entorno gráfico con un gestor de redes, esto será suficiente para que podamos navegar. De no ser así, la solución es tan sencilla como pedir a dhcpcd que asigne la dirección al interfaz de red correspondiente. Lo más probable es que, al ser una conexión por usb, este interfaz sea usb0. Lo podemos comprobar con el siguiente comando:

ip link

Si aparece en el listado es que hemos conectado correctamente el móvil. Ahora solo queda indicarle a dhcpcd que haga su faena con esta interfaz:

dhcpcd usb0

Ahora ya contamos con conexión desde el ordenador. Y si el móvil va a convertirse en el receptor habitual, podemos plantearnos añadir este último comando al listado de aplicaciones que arrancan con el inicio del sistema.

RaspberryPi como servidor de música y/o vídeo, controlada desde Android

Situación inicial.

La mayor parte de la música la tengo guardada en un disco duro externo, lo que supone encender el ordenador, abrir el reproductor y no contar con demasiada calidad de audio debido a los altavoces. Por otra parte, de vez en cuando escucho alguna canción desde el móvil, en ocasiones conectado vía jack a equipo de música.

Solución.

RaspberryPi se conecta vía jack al equipo de música, y a su vez con el disco duro externo. Se activa el SSH en la Raspberry y mediante la app Raspicast de Android se reproducen archivos de audio almacenados tanto en el disco duro externo como en el propio móvil. Si conectamos la Raspberry a monitor/televisión, también podemos reproducir vídeos. Añadir que los móviles con puertos infrarojos permiten controlar televisiones, equipos de música, proyectores…

Pasos.

1. Activar SSH en la Raspberry. Distribuciones como Raspbian permiten hacerlo al ser instaladas. Si no lo activastes, desde un terminal escribimos:

sudo apt-get install ssh

2. Ejecutar el servicio manualmente, desde un terminal:

sudo /etc/init.d/ssh start

3. Hacer que se ejecute cada vez que iniciamos la Raspberry:

sudo update-rc.d ssh defaults

Llegados a este punto, ya podemos desconectar la Raspberry del monitor si la vamos a conectar a un equipo de música, y ponerla en el emplazamiento que tendrá finalmente. Será necesario que tenga conexión a la red local (por cable o wifi) y el disco duro externo conectado. Y conectamos el cable jack a la salida de audio de la Raspberry y a la entrada auxiliar del equipo de música, o bien directamente a un altavoz.

4. Instalamos en Android la aplicación Raspicast, disponible en PlayStore.

5. Al ejecutar Raspicast, en SSH settings, introducimos la ip local de la Raspberry. Si la desconocemos, podemos ayudarnos de apps como Fing, también disponible en la PlayStore. También será necesario que incluyamos nuestro nombre de usuario y contraseña en la Raspberry. Si no lo habéis cambiado, probad con “pi” y “raspberry” respectivamente. El número de puerto es, por defecto, el 22.

En la opción de “Audio output” podemos indicar si la salida de audio va a ser la de HDMI (si lo conectamos a un televisor, la salida local (jack) o ambas.

Hecho esto, desde Raspicast nos permite explorar las capetas locales y seleccionar los archivos a reproducir. Por otra parte, en diversas aplicaciones de Android como Youtube u otros reproductores, veremos que se incluye la opción de compartir contenidos con Raspicast.

Si lo tenemos conectado al televisor, puede ser un método para dejar el móvil descargando vídeo durante el día en el trabajo (con un cliente Torrent, por ejemplo), y reproducir el contenido al llegar a casa sin tener que copiarlo del teléfono a otro dispositivo.

Toma de fotos – timelapse automática y copia en Google Drive (desde Android)

En el post anterior buscaba el mismo resultado al que llegaré esta vez, pero con la diferencia que en esta ocasión no utilizaré un PC sino un móvil Android. Puede ser más sensato si estamos tomando fotografías por un período largo de tiempo, para realizar un timelapse o para usarlo como sistema de vigilancia, porque consume menos y el móvil es más manejable. De todos modos, el post anterior estaba previsto para aplicarse en una Raspberry Pi, cuyo consumo es moderado y especialmente si está realizando otras tareas.

Utilizaré dos programas disponibles en Play Store: Drive Autosync y Time Lapse Creator. Ambos cuentan con versiones gratuitas que son suficientes para el uso esperado.

Time Lapse Creator permite elegir cámara frontal o trasera, personalizar el intervalo de tiempo en el que se toma cada fotografía, establecer un límite de tomas, la resolución de las imágenes… En mi caso concreto, lo configuro de manera que tome una foto cada 300 segundos, indico el límite máximo permitido de tomas (9999) y desactivo la opción “Encode Video Automatically” pues no es mi intención crear un vídeo a partir de las imágenes.

La aplicación también ofrece la opción de seguir en funcionamiento con la pantalla apagada, pero no todos los dispositivos pueden tomar fotos de esta manera. Si en el momento de tomar las imágenes surge un error, posiblemente se deba a la necesidad de tener esta opción desmarcada. Esto obliga a tener el móvil enchufado a la toma de corriente (o alimentación extra) si vamos a utilizar el programa por períodos largos de tiempo.

Por su parte, Drive Autosync permite algo que incomprensiblemente no está previsto en el cliente oficial de Drive: sincronizar carpetas entre el móvil y nuestra cuenta de Drive. La versión gratuita sólo permite sincronizar una carpeta, pero ésta puede contener sub-carpetas.

En la configuración inicial debemos indicar la carpeta a sincronizar en el móvil (la creada por Time Lapse Creator tiene el mismo nombre que la aplicación, y es la que elegimos), seguidamente indicamos nuestra cuenta de Drive y la carpeta en que se guardará. Otra opción interesante es la posibilidad de indicar el tipo de sincronización: uni-direccional, bi-direccional… En todo caso, lo interesante en esta ocasión es la posibilidad de subir los archivos y ser borrados después del móvil. De esta manera nunca se llenará la memoria libre del dispositivo.

Una vez realizada la configuración inicial, podemos indicar el intervalo de actualización. Para la finalidad que me ocupa, le indico el mismo (o un poco más) que puse en Time Lapse Creator para tomar fotos automáticamente. De esta manera, después de cada toma la imagen se subirá a Drive y se eliminará del móvil.

El móvil que utilizo está conectado a internet por Wifi, y no dispone de tarjeta de ninguna operadora. En el caso de que tengáis tarjeta introducida, podéis configurar también el programa para que se sincronice unicamente con la conexión Wifi y así no consumir datos.

La única pega que le encuentro a este sistema es que no he podido activar el flash con cada toma de fotografía. Resolvería el problema una aplicación que permitiera iniciar el flash en un intervalo y por un tiempo determinado por el usuario.

Rootear Galaxy Mini

 

 

Uno de los terminales más populares es el Galaxy Mini S5570. Como en cualquier dispositivo Android (y Linux), acceder a él como root nos permitirá realizar cambios en el sistema que no se pueden realizar siendo simplemente un usuario. Además de poder instalar algunas utilidades avanzadas que necesitan tener el terminal rooteado, nos permite hacer copia de nuestra ROM e instalar ROMS de terceros (cambiar el sistema operativo por otra versión, ya sea oficial o bien creada y adaptada por la comunidad).

Los siguientes pasos son para rootear la versión 2.3.6. Si queremos conocer la versión de nuestro Android, accedemos al menú Ajustes, al apartado Acerca del teléfono.

En primer lugar conectamos el terminal al PC, para acceder a la tarjeta SD. Allí, en el directorio raíz de la tarjeta, pegamos este archivo (sin descomprimir, tal cual). Desconectamos correctamente el terminal del ordenador. Apagamos el teléfono, y lo volvemos a encender dejando presionados el botón central y el de encendido hasta que nos aparezca un menú. Mediante los controles laterales de volumen elegimos la opción “Apply update from SD card“. En ese momento elegimos el archivos que hemos copiado a nuestra tarjeta SD. Una vez finalizado, seleccionamos “Reboot system now“.

Ya tenemos nuestro terminal rooteado.

AirDroid: gestiona tu Android desde el navegador

AirDroid es una aplicación gratuita, disponible en el Android Market, con la que podremos gestionar nuestro móvil desde el navegador de un ordenador.
 
Una vez instalada la aplicación, nos indica una dirección que debemos escribir en nuestro navegador de internet preferido. En ese momento el dispositivo móvil nos generará la contraseña para poder acceder al escritorio virtual.
 

 
Airdroid dispone de estas funcionalidades:
 
– Transferir archivos entre el ordenador y el móvil.
– Leer, borrar y enviar SMS desde el ordenador.
– Instalar desde el ordenador nuevas aplicaciones, así como eliminar ya instaladas.
– Visualizar las imágenes de nuestro teléfono.
– Compartir el portapapeles entre ordenador y móvil.
– Gestionar nuestros contactos y registros de llamada.
– Buscar y personalizar todos de llamada, notificaciones y alarmas.
– Reproducir en el ordenador la música alojada en nuestro móvil.
 
Fuente: WebUpd8

Detectar CarrierIQ en Android sin ser root

CarrierIQ es un software instalado en millones de teléfonos móviles que, sin consentimiento ni notificación al usuario, envía multitud de datos personales (correos, mensajes, contraseñas, teléfonos, datos del GPS…) a una empresa situada en Silicon Valley. (Más información).
 
Si bien afecta a variedad de marcas y tipos de terminales, incluyendo Nokia y Blackberry, en Android contamos con un programa que nos indica si el spyware se encuentra instalado.
 
Voodoo Carrier IQ Detector es su nombre, y puede ser descargado desde el Android Market de forma gratuita.
 
Fuente: XatakaAndroid